domingo, 7 de julio de 2013

“LOS TRES CERDITOS” de David Wiesner



Los tres cerditos
David Wiesner  
Editorial  Juventud


Es un cuento diferente sobre “Los tres cerditos” ya que  en esta versión, David Wiesner reinventa la historia. El lobo feroz sopla tan fuerte que hace volar a los cerditos fuera del cuento. Por este motivo el relato  tradicional se transforma y los cerditos pasean a través de otros cuentos.
Esta obra literaria es un Libro Álbum porque intervienen imagen, texto y pautas de un diseño artístico. El libro álbum se caracteriza por aunar en una misma página un contenido textual y un contenido ilustrado o imagen. Ambos se complementan, aportando conexión, coherencia y contenido a la obra literaria.
Las imágenes ocupan un espacio importante en la superficie de la página, existe un diálogo entre texto y las ilustraciones, lo que se conoce como interconexión de códigos. Pero esto no es suficiente, la  dependencia debe ser tal que los textos no puedan ser entendidos sin las imágenes.
Es un género narrativo nuevo,  tanto el escritor como  el ilustrador cumplen  una función estética  y lúdica muy importante.
Este texto es metaficcional, o sea que, corresponde a un “tipo de ficción que llama la atención sobre sí misma, sobre su condición de artefacto construido”[1]. Entre los procedimientos metaficcionales encontramos:
     Estilo hiperrealista (tendencia de la pintura realista), por ejemplo en la ilustración de la tapa y en las de los cerditos cuando están fuera de las viñetas, aumenta el grado de iconicidad (“semejanza” entre la imagen y el objeto representado), de parecido.
    Comentario autoreferencial (habla sobre el texto, hace referencia a la historia). Cuando sale el cerdito de la casa de ladrillos, se sorprende porque el lobo no comió a los otros cerditos.   Aquí este personaje reflexiona sobre la modificación del relato tradicional.
Él dice:-“¡Oh! ¿Y a vosotros por qué no os comió?” 
·             Materialización del vínculo entre texto ficcional y lector. Después de caer del avioncito, uno de los cerditos mira hacia el exterior, al lector, y dice a sus compañeros: - “Creo que…hay alguien allí fuera”. Aquí vemos la materialización del vínculo entre texto ficcional y lector, ya que el cerdito se da cuenta de que hay otro mundo fuera del cuento y que también hay un lector.
·         Inversión en las categorías de autor y personaje. Uno de los cerditos acomoda las letras y  palabras (materializa a nivel de texto escrito) del final del cuento, con la típica fórmula de los cuentos tradicionales: “Y todos vivieron felices para siempre”.

El comienzo del relato se sujeta a la versión original, hasta que el lobo feroz sopla tan fuerte que hace volar a los cerditos fuera del cuento, dando lugar a un salto de mundos. Este recurso empleado se denomina metalepsis (salto de mundos). En este caso, desde el mundo del cuento al mundo exterior, el paso de la “ficción” a la “realidad”. Cuando el cerdito desaparece, el lobo queda sorprendido. El texto dice: “…y al cerdito se comió.”  Aquí, el autor utiliza la imagen en contraposición a lo que dice el texto, para que  el lector  interprete las imágenes.
Luego, éste cerdito invita a salir al cerdito de la casita de madera, quedando nuevamente el lobo sorprendido.
En las ocasiones que los cerditos hablan, cuando están fuera del mundo del cuento, lo hacen  en forma de globo de historieta. Además, cambia de color  la ilustración de los cerditos cuando traspasan de un mundo a otro. Cambia, también, el tipo de ilustración, según el mundo en el que se encuentren, se contextualizan. Por ejemplo, cuando ingresan al mundo del cuento  infantil adoptan los rasgos estilísticos (como dibujitos) de ese tipo de libros infantiles; o cuando ingresan al mundo del cuento del dragón se transforman al estilo dibujado con lápiz o tinta.
Cuando están fuera del mundo del cuento, disfrutan de su libertad, juegan entre las viñetas y después arman un avioncito para explorar el mundo exterior. Ellos expresan:
-       Tenemos sitio para movernos. ¡Mirad! ¡Up!”;
-       “Vamos a explorar este sitio”.

A pesar de haber salido de su entorno, de su mundo, el dragón mantiene el vocabulario formal del mundo del que proviene: -“Gracias por rescatarme, noble y valiente puerco”.
Los cerditos, el gato violinista (que los sigue) y el dragón (rescatado por ellos) recorren las viñetas de otras historias.
  
En este libro álbum se pueden observar distintos planos:
·         Primer plano, cuando el cerdito se acerca a observar y dice: -“Creo que… hay alguien allí fuera”.
·         Plano aéreo, los personajes observan  la viñeta de la casa de ladrillo que está en el piso.
·         Plano general, la primera  viñeta representa una escena donde el lobo observa a lo lejos a un cerdito construyendo su casa y los otros cerditos, más allá, llevando los elementos para construir sus casas.
Con respecto al marco, elemento específico de la imagen. Las ilustraciones representadas en viñetas poseen marco de forma rectangular que aísla, delimita y define la imagen. Delimita el espacio de lo representado en el mundo del cuento (viñeta) y el afuera, el espacio exterior de la representación.
En éste tipo de libros, predomina la función de relevo. Quiere decir que, "la palabra y la imagen participan de una relación complementaria: no se puede leer una sin la otra porque comparten la significación, se remiten recíprocamente y los significados se producen en ese diálogo”[2]. Por ejemplo, la imagen contradice al texto, como cuando  el cerdito desaparece, el lobo queda sorprendido. El texto dice: “…y al cerdito se comió”. O releve el texto escrito para completar los sentidos que la palabra no produce por sí misma:
En cuanto  a textura, que es una propiedad de superficie, puede describirse a partir de sus cualidades rítmicas o más sensuales, de erizamiento, etc. En este caso, las ilustraciones de los cerditos en el mundo exterior dan la sensación de suavidad, el dragón de aspereza y de rugosidad en la viñeta del lobo utilizada para el avioncito.
Es interesante observar la viñeta cuando los personajes (dentro del relato inicial) salen por la puerta  y el lobo se asusta. Entonces, las letras del texto caen: ¿El ingreso de nuevos personajes en la historia, rompen la estructura del relato?, ¿Las letras caen porque sopló el lobo? ¿El dragón choca el texto y se rompe el texto?

En fin,  cualquier intento de explicar con palabras este maravilloso libro álbum sólo será un mero  acercamiento a la experiencia insustituible que representa introducirse en sus páginas. 
Alejandra Cippitelli

[1] Bajour, Cecilia; Carranza, Marcela: “Modos de construir sentidos en el libro álbum”. Conferencia dictada en el marco del postítulo de LIJ, en el CePA, Bs. As., 2007 (mimeo)
[2] Bajour, Cecilia; Carranza, Marcela: “Modos de construir sentidos en el libro álbum”. Conferencia dictada en el marco del postítulo de LIJ, en el CePA, Bs. As., 2007 (mimeo)

jueves, 4 de julio de 2013

Taller "Leer con otros ojos" 2° parte

“Todo comienza con el desasosiego, cuando uno siente que llegó el momento de empezar a chapotear y después a internarse medio a ciegas en el oscuro mar de las palabras, en nuestro propio y privado mar de las palabras, que se ha ido formando a lo largo de los años con las frases oídas y dichas, cargadísimas de materia vivida, y con los textos de otros que hemos leído.”                                                                                                  

                                                                                 Graciela Montes

Podemos hacer extensivo este “navegar entre un mar de palabras” que propone la gran autora argentina, a las imágenes, hecho que sucedió los días 1 y 29 de junio en el I.S.F.D. N° 55 de la ciudad de Escobar en el taller del que participaron profesoras y alumnas de tercero y cuarto año de Primaria con el grupo Pasen y Lean.

El encuentro de lectura  cobra forma con el propio deseo de leer y mirar, y de compartir con otros nuestras lecturas. También hemos experimentado el desasosiego del que habla Montes, la ansiedad, la expectación ante una mesa de libros que invitan a tocar, leer, mirar, sentir, descubrir. Esa fue la idea para este espacio en el que todos los asistentes sucumbimos ante la misma pasión, la literatura; y dentro de ese universo literario, el abordaje del libro álbum como excelsa herramienta para abrir las puertas a los diversos sentidos que ellos proponen.

Agradecemos la buena recepción de la propuesta y las cariñosas palabras expresadas en nuestro Diario de Viaje que nos alientan a seguir contagiando el placer por leer [y mirar, espiar, atisbar, suponer…….] y crecer como lectores. 
                                                                       
                                           Claudia, Sandra, Alejandra, Noelia y Adriana


domingo, 23 de junio de 2013

Reseña: La bella Griselda

La bella Griselda
Isol (texto e ilustraciones)
México, Fondo de Cultura Económica, 2010. Colección Los Especiales de A la orilla del viento.

En este libro Isol se introduce en el mundo medieval, donde la envidia, la soledad y la redención toman caminos algo sorprendentes.

Por Claudia Farías:

Libro álbum, comparte los mismos elementos que  otros textos literarios pero con  características propias, donde intervienen imagen, texto y pautas de un diseño artístico. Presenta un   llamativo formato, donde algunos son apaisados otros son rectangulares o en forma de álbum fotográfico, esta singularidad se debe complementar  visual con la textual. Las imágenes ocupan un espacio importante en la superficie de la página, existe un diálogo entre imagen y texto, una interconexión de códigos. Las imágenes llevan a una lectura que desborda la interpretación que el texto nos ofrece, predomina  tal vinculación   entre ambos lenguajes  para que los textos no puedan ser entendidos sin las imágenes y viceversa. 
Género narrativo nuevo,  tanto el escritor como  el ilustrador cumplen  una función estética  y lúdica muy importante.
Es un producto de la posmodernidad ideado para toda clase de lectores, niños y adultos, donde el texto actúa como indicador  de la imagen y  donde se descubren fuertes representaciones semánticas aportadas por otros lenguajes pictóricos.   
La  Bella Griselda nos muestra en la tapa, una sutil imagen de princesa   que nos lleva a pensar  una intertextualidad, se observa no solo a esta, sino también  a una   madrastra mirándose al espejo, esta imagen posee una relación recíproca entre el sujeto (princesa) y el objeto (libro)  que  nos traslada a imaginar su vida. La   percepción de  colores  como el blanco, el  azul, el negro y el amarillo ocre  nos muestran en estos signos plásticos una entrada en la historia, estas pistas de observación jerarquizan la visión según manifiesta Alekan.[1]
La preponderancia del azul alude a la atracción, al deseo que sentían los príncipes por la belleza de Griselda.
En el frontispicio  podemos observar como la ilustradora (también  escritora)  nos adelanta a través de una técnica de ilustración pura, como  es el sellado o esponjado [2] ,   jugando  con el color e incitando a la observación del lector.

En  la primer página del texto se observa una luz artificial que interactúa con lo lingüístico, también aparece una leve textura rodeando el texto en donde se contempla una   catacresis Es una figura retórica que consiste en utilizar metafóricamente una palabra para designar una realidad que carece de un término específico.  “… La princesa Griselda era tan hermosa que hacía perder la cabeza a cualquiera”.

Seguido de un plano de cuerpo entero, encuadrando el texto correspondiente a esa  imagen “…y no es solo un decir”
Luego aparece  una imagen  general ampliada a lo ancho de toda la página  combinada por tres colores, dividido por líneas curvas, rectas y punteadas en donde se recrean fenómenos sinestésicos ( Figura retórica que, además de la mezcla de sensaciones auditivas, visuales, gustativas, olfativas y táctiles, asocia elementos procedentes de los sentidos físicos con sensaciones internas (sentimientos). Se le vincula con  la metáfora, por lo que a veces recibe el nombre de metáfora sinestésica).  Y onomatopéyicos  (Se dice de las palabras o los sonidos que imitan ruidos, voces de animales y otras cosas parecidas.) ¡Ohhh!- ¡bella!- ¡cásate conmigo!  ¡Qué hermosa! Brrr! Chup chup, viviaaaao, que se repiten en otras páginas al igual que las formas y las texturas visuales que llaman al tacto. Llamadas estructuras semióticas, como proyección de nuestras estructuras perceptivas de las asociaciones  que nos orientan los signos icónicos y plásticos.
Se repite la catacresis con la imagen en: “…y ése fue el día en que Griselda perdió la cabeza”.
 El  lector encuentra  en este texto una polifonía de significados donde la autora/ilustradora  conjuga un mismo sentimiento para la imagen y el texto que se va a editar. 
La significación irónica  también presente     “…pero lo que más  le gustaba era armar rompecabezas”
Hay un acto de contemplación de parte del lector, su manera de ver es distinta en el libro álbum, donde puede   mirar  detenidamente.


En este caso la autora,  nos refleja en su narración e imagen, la ironía de una princesa que rompe con el estereotipo de princesas bellas y buenas, recurre al sarcasmo para dibujar a su imagen y semejanza la vida de los príncipes del siglo XVI, los mitos y las leyendas.
El lector puede construir múltiples historias e interpretaciones en el texto, el juego del lenguaje, la intertextualidad aflora en cada una de sus páginas (la vida de Enrique VIII, la Reina Isabel I-  la Cenicienta-  la madrastra de Blancanieves- el jinete sin cabeza- y a la  mitología  griega (la belleza de Narciso).
Las imágenes ponen en juego estas miradas de ver el mundo, los trazos, los planos y los colores constituyen un nivel de significación que atrae, recrea y construye realidades en el otro, con sus fenómenos sinestésicos, sostiene en cada dibujo una estética simple y compleja al mismo tiempo, porque nos lleva a buscar mayor subjetividad para descifrar las incertidumbres textuales e icónicas.
Un libro que abre múltiples lecturas pero sobre todo, abre en los niños y adultos muchos interrogantes.
                                                                                                                                         Claudia Farias 



[1] Alekan en Martine Joly-Aportes teóricos a partir de los signos plásticos, asociación de significados.
[2] Técnica de ilustración, realizadas con disolventes líquidos, aplicados a través de un instrumento como: la esponja o sellos. 

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NOTAS:
1) La autora argentina  fue distinguida con el Premio de Literatura en Memoria de Astrid Lindgren 2013. La premiación se realizó en el Concert Hall de Estocolmo.  Lee el discurso Aquí

2) “El imperio de Isol. Visita guiada por el mundo de Isol”. Entrevista de Mariana Enriquez. En: diario Página/12; suplemento Radar; Buenos Aires, 28 de noviembre de 2010. El texto completo de la entrevista se encuentra disponible en el sitio web de Página/12 Aquí


sábado, 15 de junio de 2013

Día del libro

¡Buenos días, queridísimos navegantes lectores!
Un nuevo post con motivo de la celebración del día de hoy: 
Leer un buen libro increíblemente mágico.


Es importantísimo contagiar a los niños el amor por una buena lectura, porque ellas son parte muy importante de nuestros cimientos personales.
Las buenas lecturas nos hacen crecer, abren nuestra mente, zarandean nuestras emociones y las expanden más allá de las estrellas. Hagamos de ellas una historia sín fín,  como dice Graciela Montes:

"LA HISTORIA SIN FIN
La historia del lector, que comienza, ya vimos, precozmente, cuando no es dueño todavía de la palabra (no digamos ya de la letra), es una historia sin fin. Ni se inicia en la alfabetización ni termina en tercer grado, ni en séptimo, ni en la universidad. La historia de un lector se confunde con su vida. Siempre se estará “aprendiendo a leer”. Y siempre quedarán lecturas por hacer, tapiz por tejer y destejer. También puede haber, de tanto en tanto, algún otro “maestro”, como el de la sociedad del aula, que nos dé espacio, tiempo y compañía, nos insufle confianza y nos deje lee."

domingo, 9 de junio de 2013

Pablo Bernasconi

Pablo Bernasconi nació en Buenos Aires en 1973. Es diseñador gráfico egresado de la UBA, donde fue docente de Diseño durante 6 años y actualmente trabaja para diferentes publicaciones de todo el mundo.



Entre sus publicaciones se encuentran: El brujo, el horrible y el libro rojo de los hechizos.


      

Bifocal

    

Bibliotecas de Escuelas Públicas

Sabías que las bibliotecas de las Escuelas públicas cuentan con una gran variedad de libros álbum?
Algunos de ellos son:


Libros de la biblioteca on PhotoPeach

viernes, 7 de junio de 2013

Ver y mirar: Un viaje por los "sentidos".

MIRAR  es  un  verbo  procedente  de un objeto, la mira. Éste es un
instrumento para fijar un objetivo: la mira de cualquier arma. De ahí que el significado del verbo mirar sea aplicar la vista a un objeto (lo que implica fijar o centrar en algo).

VER, por su parte, tiene sentido de percepción, sin antecedente. Acción de percibir con los ojos la forma y color de los objetos mediante la acción de la luz (función de la vista).

OBSERVAR tiene que ver mirar atentamente. La observación se va relacionando consciente o inconscientemente con otros elementos y se transforma gradualmente en una nueva idea, al calor del interés que nos mueve.

El buen observador será selectivo en la observación pues intentará dirigirla por alguna idea o principio acerca de qué atender o buscar.

Nuestras mentes están configuradas para notar ciertas cosas en vez de otras, debido a nuestros intereses particulares. Si percibimos algunas cosas con mucha frecuencia, apenas las vemos; ni qué decir de observarlas. Si percibimos un cambio en las cosas familiares, lo vemos y hasta podríamos observarlas. Todo es muy pasivo, rápido, automático.

MIRAR y VER reflejan una intención diferente.

MIRAR y OBSERVAR podrían usarse como sinónimos según el grado de atención que se le imprima a la acción.

Cuando estamos frente a  una mesa  colmada de libros, por ejemplo. Entre todos miramos uno que llama nuestra atención por algún detalle. Lo tomamos, lo hojeamos y ojeamos y, previa observación, descubrimos detalles y relacionamos con algún elemento guardado en nuestra mente, lo que hace que al volver a mirar, la misma imagen cobre otro significado.

Podríamos agregar conceptos como:

PERCIBIR que involucra directamente a los sentidos con los que captamos el objeto en cuestión.

CONTEMPLAR que encierra la huella que la acción de observar deja en mi alma (sea emoción, ternura), es algo más espiritual.